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Benidorm reivindica la figura de Antonio González Pomata que recoge «Andar, ver, saborear y contar»

18 Septiembre 2026
Josep Bernabeu, Ana Pellicer, Toni Pérez y Ángeles Ruiz.
Josep Bernabeu, Ana Pellicer, Toni Pérez y Ángeles Ruiz.

El libro reconstruye la trayectoria del periodista que recorrió durante décadas las comarcas alicantinas, descubrió sus gentes y las dio a conocer a través de sus crónicas

El Hort de Colón acogió anoche la presentación en Benidorm de ‘Andar, ver, saborear y contar. El compromiso de Antonio González Pomata con las comarcas y la gastronomía de Alicante’, una obra que recupera la trayectoria personal y profesional de uno de los periodistas más vinculados al conocimiento y la divulgación del territorio alicantino durante la segunda mitad del siglo XX.

El acto congregó a numeroso público y contó con la participación de de Josep Bernabeu Mestre y Ángeles Ruiz García, dos de los autores del libro, y ha congregado a numeroso público. Entre los asistentes, el alcalde de Benidorm, Toni Pérez; la concejal de Patrimonio Histórico y Cultural, Ana Pellicer; y otros representantes de la corporación municipal.

Un periodista que hizo de la provincia su gran tema

La publicación, editada por el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, se aproxima a González Pomata a través de su extensa producción periodística y de documentación procedente de distintos archivos y fondos personales. El libro permite recuperar la perspectiva de un profesional que hizo del contacto directo con el territorio una de sus principales herramientas de trabajo.

Nacido en 1926 y fallecido en 1996, González Pomata desarrolló sus primeros trabajos en los semanarios de la antigua Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos y, desde 1963, también en las páginas del diario Información, donde mantuvo una prolongada actividad hasta 1991.

Su periodismo se caracterizó por salir de las redacciones y acercarse a la realidad cotidiana. Caminó por pueblos y comarcas, conversó con agricultores, productores y vecinos y dejó testimonio de una provincia que estaba experimentando importantes cambios económicos y sociales. Su trabajo abordó asuntos tan diversos como la agricultura, las costumbres populares, el turismo y la alimentación, pero mantuvo siempre un hilo conductor: el conocimiento de Alicante y de quienes daban vida a sus municipios.

Esa manera de trabajar explica el sentido del título del libro, inspirado en una de las máximas que el propio González Pomata utilizó para definir su oficio: andar, ver y contar. A esos tres verbos se suma “saborear”, en referencia a la importancia creciente que la gastronomía tuvo en sus últimos años de actividad y en el conjunto de su legado.

Gastronomía, territorio y turismo

La relación de González Pomata con la gastronomía alcanzó una especial dimensión con la creación, en 1985, de las jornadas ‘Menjars de la Terra’. La iniciativa nació con el propósito de dar visibilidad a la cocina tradicional y a los productos de las diferentes comarcas, poniendo el foco en un patrimonio que consideraba estrechamente ligado a la identidad y al desarrollo de la provincia.

Para el periodista, la gastronomía era mucho más que una cuestión culinaria. En sus últimos años de actividad profesional defendió su capacidad para generar actividad económica, reforzar el conocimiento del territorio y contribuir a un modelo turístico vinculado al producto y a las tradiciones locales.

Su concepción de Alicante como un territorio diverso también marcó su trayectoria. Lejos de entender esa pluralidad como un obstáculo, trabajó para conectar las distintas realidades comarcales y favorecer una visión conjunta de la provincia.
 

Benidorm, enclave del recorrido gastronómico

La relación de González Pomata con Benidorm también forma parte de ese legado. Así quedó reflejada en la exposición dedicada a su figura que acogió el Espai d’Art la Casilla en febrero de 2025, que recuperó distintos episodios de la actividad gastronómica y periodística vinculada a la ciudad.

Entre ellos destacaban las dos citas celebradas en Benidorm de los Menjars de la Terra, que llevaron por título ‘Benidorm, un cuatro estrellas para acoger la cocina tradicional alicantina’, en 1990, y ‘Benidorm, una exhibición de la gastronomía autóctona, la tradicional y la moderna’. Ambas muestran cómo el periodista siguió de cerca la evolución de la ciudad y su pujanza en el mapa gastronómico de la provincia.

Las crónicas y materiales recuperados en aquellas muestras ofrecían también una mirada a la Benidorm que crecía con fuerza durante los años noventa, a través de algunos de sus establecimientos y referentes de aquella época. Entre ellos figuraban el restaurante La Palmera, de Paco Nadal; Casa Pepa, de Pepa Romá; la cocina del hotel Don Pancho o el desaparecido tren turístico Limón Exprés.

De este modo, el trabajo de González Pomata permite observar cómo el desarrollo turístico de Benidorm convivía con el interés por preservar y proyectar la cocina tradicional alicantina, un ámbito al que el periodista dedicó una parte especialmente significativa de su actividad profesional.

Gastronomía, «legado de futuro»

La concejal de Patrimonio Histórico Ana Pellicer abrió el acto y destacó el papel del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert de la Diputación provincial de Alicante. Felicitó a los autores y a los responsables del instituto por el trabajo realizado y señaló la importancia de recuperar la figura y el legado de Antonio González Pomata, un periodista que “dedicó buena parte de su vida a recorrer, conocer y transmitir la riqueza de nuestra provincia, teniendo la sensibilidad de entender que todo aquello formaba parte de algo mucho más importante: la identidad y el patrimonio de nuestra tierra”. Pellicer terminó destacando que la gastronomía es también un “legado de futuro” que este libro “recupera, pone en valor y transmite una parte de nuestra historia para que no se pierda”.

Modernidad y memoria

Por su parte, Toni Pérez destacó la “calidad y profundidad del trabajo, el ejemplo y profesionalidad de sus autores y el papel del Instituto de Cultura Juan Gil Albert”. Sobre la figura de González Pomata señaló no fue solamente un periodista que contó Alicante sino que fue “alguien que entendió que para contar una tierra primero había que recorrerla, mirarla, conocer a sus gentes y sentarse a su mesa”. Una manera de mirar nuestra tierra: “con curiosidad, con conocimiento, con sentido crítico y, sobre todo, con afecto”. “Sus crónicas –incidió el alcalde- fueron dejando testimonio de una Alicante que estaba cambiando profundamente entre los años cincuenta y los noventa”. 

Para Toni Pérez, Pomata “convirtió la proximidad en conocimiento y la gastronomía en patrimonio”. Finalmente, elogió la labor de la Concejalía de Patrimonio Histórico y Cultural y concluyó señalando algo que González Pomata entendió muy bien: “que la modernidad no tenía por qué borrar la memoria”.

Una mirada periodística convertida en memoria

‘Andar, ver, saborear y contar’ reúne materiales procedentes de la familia de González Pomata, la Fundación Mediterráneo y noticias en prensa, entre otras fuentes, y permite recuperar textos, fotografías y documentos relacionados con su actividad.

La obra ha sido coordinada por Josep Bernabeu Mestre, director de la Cátedra Carmencita de Estudios del Sabor Gastronómico de la Universidad de Alicante, y cuenta como coautores con Ángeles Ruiz García -presente anoche en el Hort de Colón-, Inés Antón Dayas, y María Tormo Santamaría, del Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.